Día de los muertos – La fiesta más viva

Historia tradición 

La festividad del Día de muertos en la Cultura Maya es llama el “Hanal Pican” que significa “El alimento de las Almas” una tradición antigua de la era prehispánica del año 1.217 aún se sigue con la cumplir la tradición de agradecer a los seres queridos que ya fallecieron por haber estado entre nosotros, sus enseñanzas, sus recuerdos ect, pero aún así es considerado que ellos aún si siguen entre nosotros pero ya no de una física.

Desde esta tradición que surgió realizarle un tributo a los fallecidos por 7 días consecutivos desde el día 27 de Octubre hasta el día 02 de Noviembre, cada día se hace un tributo distinto y de acuerdo a la forma en cómo fallecieron es según ellos como se realiza el rito y se le dedica un altar. 

En la época prehispánica, el culto a la muerte era un elemento importante de la cultura: cuando alguien moría, lo enterraban envuelto en una estera y sus familiares organizaban un grupo para acompañarlo en su camino hacia el Mictlán.

Asimismo, le daban los alimentos que le gustaban en la vida con la creencia de que podría sentir hambre.

El Día de Muertos en la visión aborigen implica el regreso temporal de las almas de los difuntos que regresan al mundo de los vivos para vivir con sus familiares y alimentarse de la esencia de los alimentos que se les ofrece en los altares erigidos en su honor. .

En esta celebración del Día de Muertos, la muerte no es una ausencia sino una presencia viva. La muerte es un símbolo de vida que se materializa en el altar ofrecido. En este sentido, se trata de una festividad de gran trascendencia nacional, ya que incluye diversos significados: desde el filosófico hasta el material.

Sus orígenes están en armonía entre la celebración de rituales religiosos católicos traídos por los españoles y las celebraciones del Día de Muertos que habían realizado los indígenas desde la época prehispánica.

Los antiguos mexicanos, mixtecos, texcocanos, zapotecas, tlaxcaltecas, totonacas y otros pueblos indígenas de nuestro país trasladaron la veneración de sus muertos al calendario cristiano, que coincidió con el fin del ciclo agrícola del cultivo del maíz, principal cultivo alimentario del país.

La tradición también indica que para facilitar el regreso de las almas a la tierra se deben disponer pétalos de flores de caléndula y colocar velas para marcar el camino que tomarán para que estas almas no se pierdan y lleguen a su destino.

En la antigüedad, este camino conduce desde la casa familiar hasta el panteón, donde descansan sus seres queridos.

Cada elemento que se encuentra en el Altar desde la foto del difunto hasta las veladoras, las flores y el Pan de Muerto todo tiene un significado especial. 

Los elementos imprescindibles para conformar el Altar son los siguientes y no deberían faltar para recibir a las Almas en estos Días. Cada elemento tiene su historia y un hermoso  significado.

· El retrato de la persona recordada sugiere un alma que nos visitará, pero debe estar oculta, para que sólo pueda verse en un espejo, dando a entender que el ser amado puede ser visto pero ya no está allí.

· Imagen del Alma del Purgatorio, para conseguir la libertad del alma del difunto, si se encuentra en ese lugar, para ayudarle a salir, también puede servir una pequeña cruz hecha de cenizas.

Se pueden colocar imágenes de otros santos como medio de conexión entre muertos y vivos, ya que en el altar son sinónimo de buenas relaciones sociales.

· El mole con pollo, pollo o pavo es el platillo favorito que sirven muchos nativos de todo el país, aunque también le agregan barbacoa con todo y consomé. La buena comida está destinada a complacer a las almas que nos visitan.

También es tradición colocar el plato de comida favorita del difunto

· El Agua como fuente de la vida se ofrece a las almas para saciar su sed después de un largo viaje y fortalecer su regreso.

· Las veladoras, es la guía, con su llama parpadeante para que las almas puedan llegar a su antiguo lugar e iluminar el viaje de regreso a su hogar. En algunas comunidades tradicionales, cada vela representa a una persona fallecida, por lo que el número de velas en el altar dependerá del alma que la familia desee recibir. Si la vela o candelero es de color morado, es señal de luto; y si se cruzan cuatro de ellos, representan los cuatro puntos cardinales, para que el ánima pueda orientarse hasta encontrar su camino y hogar.

· Las flores para decorar y perfumar el lugar durante la estancia del alma, que si se deja atrás dejará alegría, los alhelíes y las nubes no deben perderse porque sus colores significan pureza y ternura, y acompañan las almas de los niños.

· El Pan de Muerto elaborado de diferentes maneras, el pan es uno de los elementos más preciados del altar.

· Una gran cruz de ceniza sirve para que cuando el alma llegue al altar pueda expiar sus iniquidades pendientes.

· El altar puede estar decorado con papel picado, seda y tela satinada sobre la que también se apoyan figuritas de barro, incensarios o ropas limpias para recibir las ánimas.

Para los tributos infantiles.

Lo que no debe faltar en el altar infantil es el juguete para perros Izcuintle, para que el alma de tu pequeño se sienta feliz al llegar al banquete.

En la mayoría de los caseríos de mestizos o indígenas e incluso en algunas familias urbanas, el sacrificio dedicado a los niños o “angelitos” se realiza el 31 de octubre. En el altar de los “angelitos” no se debe condimentar la comida con chile porque eso les haría daño.

A los niños muertos se les regalan dulces de Alfeñique, una pasta hecha de azúcar. De este material se fabrican figuritas de animales, cestas con flores, zapatos, almas y ataúdes.

En otros lugares los altares están decorados con juguetes de barro pintados de colores alegres; De esta manera, cuando lleguen las almas de los “pequeños” fallecidos, podrán jugar tal y como lo hicieron en vida.

Es característico que todos los elementos que componen el altar de los “angelitos” estén elaborados en menor escala.

Cabe señalar que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró esta festividad en el año 2008 como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por su importancia y trascendencia al ser una expresión tradicional-moderna y viva al mismo tiempo. tiempo. – integradora, representativa y pública.

Para la UNESCO, la reunión anual de los pueblos indígenas y sus antepasados ​​desempeña una importante función social, confirmando el papel del individuo en la sociedad. También ayuda a fortalecer el estatus cultural y social de las comunidades indígenas de México.

Ahora volvamos a la Historia con unos de los elementos más hermosos del Altar de esta festividad “tan viva” 

El Pan de Muerto

La historia del pan de muerto se remonta a la época de la Conquista, cuando los españoles, horrorizados por los sacrificios humanos de la población indígena durante las ceremonias religiosas, horneaban pan de trigo bañado en azúcar, teñido de rojo, que simbolizaba el corazón y la sangre sacrificado.

Existen diferentes versiones sobre el origen del pan de muerto, una de ellas se remonta a la época de la Conquista y dice que cuando los españoles notaron que en algunos rituales se sacrificaba a una niña y se sumergía su corazón en una olla de amaranto.

Como luego fueron mordidos como ofrenda, lo encontraron tan cruel que se encargaron de encontrar una manera de reemplazar el ritual. El pan de muerto que crearon estaba elaborado con harina de trigo en forma de corazón y cubierto con azúcar roja, simbolizando el corazón de la niña.

Según la leyenda, su forma recuerda al corazón de aquellas personas que eran sacrificadas en la época prehispánica su figura circular representa la continuidad entre la vida y la muerte, El Esqueleto Por encima del “tubérculo” hay un “cráneo”, a cuyos lados destacan los huesos de brazos y piernas, llamados espinillas, que dan la forma del cráneo.

Las Lágrimas también se ha dicho que lo que se cree que son “huesos” son en realidad lágrimas, joyas o pétalos de flores y las Flores se cree que el aroma a azahar con el que se prepara este tipo de pan simboliza la entrada al inframundo o se asocia con la decoración floral de caléndulas en las ofrendas.

 La Historia de Amor de la Flor de Cempasuchil.

Cuenta una leyenda de la época de la Colonia que vivían dos enamorados Huitzilin y Xochitl que tenían una costumbre de subir a un cerro y ofrendar flores a Tonatiuh el Dios del Sol, el amor de ellos dos era extremadamente intenso estaban enamorados desde su niñez, pero llegó un día en que Huitzilin fue reclutado para defender al pueblo en una guerra en la que este muere defendiendo su nación.

Después de la muerte de su amado Huitzilin, Xochitl quedó devastada pidiendo ayuda al Dios Donatiuh para poder reunirse con su amado el Dios Donatiuh conmovido la baño en rayos de Sol convirtiéndola en una Flor Amarilla y en ese mismo momento llegó un Colibrí que se posó sobre Xochitl convertida en Flor y este Colibri resultó ser el Espíritu de Huitzilin dando como resultado 20 pétalos.

Así es como el Amor de Xochitl y Huitzilin permanece vivo en la Flor de Cempasuchil y el Colibrí.

Otra leyenda cuenta que estos dos jóvenes enamorados Xochitil y Huitzilin se juraron amor eterno en el cerro ofrendando flores al Dios del Sol Tinatiuh, pero esa pareja de enamorados fue separada por una guerra en la que Xóchitl muere esperando el regreso de su amado Huitzilin y el Dios Tonatiuh conmovido transforma a Xochitl en una Flor Amarilla como el Sol.

Cuando Huitzilin volvió de la guerra este encuentra la flor y al tocarla sintió el corazón de Xochitl latir y esta flor se abrió en 20 pétalos 

Es raíz de estas Historias que la Flor de Cempasuchil simboliza el Amor más allá de la Muerte y es por esta razón que esta flor es usada para adornar las ofrendas de los difuntos y recordar a nuestros seres queridos. 

Aunque los días más celebrados son los días 1 y 2 de noviembre en realidad esta festividad se extiende por una semana. 

Se cree que las Animas visitan el Altar en un orden determinado, dependiendo de quienes son o la forma como murieron y de acuerdo a ellos se coloca la ofrenda. 

– El Primer día 27 de Octubre se recuerdan a las mascotas fallecidas que vienen a visitarnos desde el más allá, puedes colocar una fotito de tu mascota fallecida.

– Día 28 de Octubre se enciende la primera vela blanca y se coloca una flor blanca para las ánimas solas. fallecidos en accidentes o tuvieron una muerte violenta. 

– Día 29 de Octubre se enciende otra vela vela blanca con un vaso de agua para los difuntos olvidados y desamparados, también para aquellos que fallecieron ahogados.

– Día 30 de Octubre se enciende otra vela blanca con otro vaso de agua y un pan blanco para para los difuntos que se fueron sin comer o murieron por accidente. También para aquellos olvidados o los que no tienen familia. 

– Día 31 de Octubre se recuerdan a las almas del Limbo que son aquellos niños que murieron antes de nacer o muerte neonatal, también a aquellos niños que murieron sin ser bautizados, se enciende otra vela blanca, se coloca otra flor blanca y un vaso de leche. 

También se cree que este día nos visitan las Ánimas de las personas desaparecidas.

– Dia 01 de Noviembre se reciben a las almas de los niños fallecidos antes de los 12 años (por eso se le llama día de todos los santos) a las 12 del Medio día llegan las ánimas de los niños se coloca toda la comida dulce, chocolates, caramelos, miel, un vaso de leche, y juguetes. 

– Día 02 de Noviembre se recuerdan a todos los que nos falta, los fieles difuntos, a los difuntos mayores o los muertos de los muertos (ancianos, abuelos y tatarabuelos ect..) En este día se coloca toda la comida en especial aquella que más les gustaba, cigarrillos, alcohol, velas, incienso de copal y se hace un camino de flores. 

– Último día 03 de Noviembre se enciende la última vela y el incienso de copal para despedirnos de ellos y pedirles que nos visiten nuevamente el próximo año. 

El Choo Ba’ak la limpia de los Huesos. 

La tradición no sólo se celebra desde casa, en el pueblo de Pomuch-Campeche aún se sigue una tradición bastante particular llamada “Choo Ba’ak o también llamado L’keex Nok que se traduce como la limpia de los Huesos. 

Es una tradición de origen prehispánico se trata de un sincretismo entre la cultura Maya y el Catolicismo que año con año se realiza en el pueblo de Pomuch, en Campeche. Un integrante de cada Familia es el encargado de sacudir el polvo que se acumula en cajas donde se guardan los huesos de los fallecidos, además cambia la manta tradicional que les sirve de vestido, pero es común que los niños los acompañen para que, llegado el momento, ellos continúen con una de las tradiciones más antiguas del pueblo Maya.

Cuando el difunto pasa 3 años enterrado, los Familiares exhuman sus restos desde la primera semana de Octubre para purificarlos con el aire y son limpiados con brochas o un trapo, después son colocados en una caja de madera y velados en su nicho personal.

Algunas veces los cuerpos se momifican y son depositados por partes dentro de la caja, la cuál lleva una manta blanca con el nombre bordado del difunto, los familiares exhuman sus restos desde la primer semana de Octubre para purificarlos con el aire y son limpiados con brochas o con un trapo, para después colocarlos en una caja de madera y velarlos en su propio nicho.

La caja también lleva una manta blanca con el nombre bordado del difunto, Entre más se acerca el Día de Muertos, se van colocando elementos de ofrenda como veladoras, flores, agua, incienso y sal.

Feliz día de los muertos.

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